domingo, julio 31, 2011

Dos momentos

Los últimos acontecimientos sociopolíticos experimentados en el país, relacionados con la educación, las protestas ciudadanas, la incomunicación entre los actores políticos, me trajeron a la memoria otro momento previo a una época de convulsión y crispación política que nos correspondió vivir como nación. A fines de la década del 60 se produjo una serie de cambios que alteraron la vida política y aceleraron el proceso de descomposición de la democracia chilena hasta llegar al quiebre de 1973.

La renuncia con elástico de Julio Durán producto del naranjazo de marzo del 64, en la elección complementaria, a propósito del reemplazo del parlamentario socialista fallecido, provocó un remezón político grado 7, donde el clima enrarecido favoreció la elección del candidato DC Eduardo Frei Montalva quien, gracias al susto de la derecha, que se le sumó, fue elegido con el 55,7% de los votos, votación inédita en el Chile de los tradicionales tres tercios. Sin embargo, al cabo de sus seis años de gobierno, el desgaste fue impresionante, personalmente pude apreciar, como en una de sus últimas salidas a regiones era pifiado, en su última visita a la llegada a la Intendencia de Concepción, hoy región del Bío Bío. Su deterioro electoral fue de tal magnitud, que tampoco fue capaz de entregar el mandato al representante de su partido, Radomiro Tomic, en la elección presidencial posterior del año 70, resultando este tercero detrás de Allende y Alessandri. El trabajo de demolición de la institucionalidad y gobernanza por parte de la extrema izquierda ya rendía sus frutos. Durante los últimos años del gobierno DC, se sucedían las huelgas estudiantiles y barricadas en los entornos universitarios. En la capital penquista y especialmente en la U. de Concepción, cuna del MIR, en aquella época, más de una vez pude apreciar barricadas en las seis a ocho calles principales que accedían al barrio universitario penquista y su entorno inmediato. Todo esto derivaría posteriormente con el gobierno de Allende, en el quiebre de la democracia en Chile.

Por supuesto, estos dos momentos no son comparables, sin embargo, si uno analiza lo que se está insinuando hoy, en materia de conductas políticas, comparándolas con algunas de la “buenas prácticas” que se fueron perdiendo en los años previos al quiebre histórico, hay trazas que si se siguen extremando, podrían inducir a resultados que pueden asombrar a mas de alguien.

Los cambios de la sociedad, que no han sido calibrados en su justa medida por las cúpulas partidarias, combinados con la crispación política y su desajuste o alejamiento de la ciudadanía, son un problema que hasta el momento ninguno de los actores político institucionales, ha dado pie en bola para su solución. Muy por el contrario, se extreman los errores y se insiste en las prácticas que ahuyentan a la ciudadanía de la política. El economista Sebastián Edwards, recientemente en un matutino nacional lo expresaba frente al último cambio de gabinete, cuestionando su origen, que según él, “proviene de un estrato socioeconómico de élite, que de verdad no comprende las vivencias, aspiraciones y preocupaciones de la población, incluyendo las de la tan manoseada clase media.”


Un consuelo pobretón, es que este cambio está ocurriendo en muchas partes del mundo, con el surgimiento  de un ciudadano más empoderado y que no duda en reclamar cuando algo le molesta, exigiendo mayor participación y colaboración. Todo lo cual, demuestra “una falta de empatía con el pulso social”, como lo describe el columnista Martín Rodriguez. Para él, según estudios del PNUD, “las actuales relaciones, las prácticas o maneras de hacer las cosas que se expresan en las negociaciones, en los intercambios y en los conflictos, impiden el aprovechamiento del nuevo piso de oportunidades alcanzado por el país y son una restricción para dar un nuevo impulso al desarrollo”. Lo bueno de todo esto, si se mira como una oportunidad, es que, “favorece la instalación de nuevas prácticas y maneras de hacer las cosas”. Pues entonces, manos a la obra.

Austral de Temuco

viernes, julio 29, 2011

Lucro y lacra

Sin lugar a dudas, es muy distinto ser una institución con o sin fines de lucro, sin embargo no tener fines de lucro, en ningún caso significa tener afán de pérdida, como muchas personas creen. Con organizaciones donde la eficiencia no corre y lo que importa es gastar los recursos sin medir ni evaluar. Los tiempos han cambiado y hoy en día por mucho que no se tenga fines de lucro, es necesario rendir detallada y eficientemente el uso y destino de los fondos de cualquier organización, sus miembros y socios no aceptan otra forma.

Que el tema del lucro en Chile es todo un tema, ya lo estamos constatando una vez más, es y ha sido un tema tabú. Le costo en su época a los Chicago boys y Pinochet con las privatizaciones, así como le ha costado a la Concertación y ahora al gobierno de Piñera. Como no se puede sacar eternamente el traste a la jeringa, bien vale la pena repensar el como nos apeamos o como lo manejamos, dado que su impacto en el alma nacional es así de complejo. Con el agravante que en una sociedad endogámica y centralista como lo es la capitalina, el lucro con mayúscula esta reservado para unos pocos, los mismos de siempre. Una sociedad con síntomas de degradación, en que la lacra de La Polar destapó la olla, pero donde el caldo hace rato que se venía recociendo. Un muestra, es lo que el expresidente de la Sofofa Felipe Lamarca, en una reciente columna titulada “Revienta la teta” expresaba, “basta de centralismo y de presupuestos manejados desde el anonimato en Santiago. Donde mis ojos te vean, claman las regiones.” Una gran deuda pendiente en nuestro país es la participación activa de la gente de regiones sobre su desarrollo.

Cien mil manifestantes en la Alameda o doscientos mil en todo el país, muestran que el alma ciudadana nacional no estaba muerta ni andaba de parranda, solo estaba adormecida producto de un modelo político que la mantenía constreñida, con promesas y operadores políticos, suavizando los impactos.  Hoy sin embargo, se sienten con el derecho a expresarse libremente.

Sin duda, el gran problema es de redistribución y esta reventando por donde hace mucho tiempo debió hacerlo, es decir asociado a una crisis de representación política. La gente viene sintiendo hace rato, que no está siendo representada como a ellos les gustaría, más aun, hoy no quieren tomar palco, quieren pasar y están pasando al ruedo como actores protagónicos.

El gran desafío es abrir los espacios para dar cabida y sentido institucional a todos estos aportes ciudadanos. En esto hay que cuidarse del análisis facilista, de pensar que esto se puede solucionar, por ejemplo, con una sola herramienta de participación ciudadana como sugieren algunos proponiendo plebiscitos. Sin duda ayudan, pero no hay que equivocarse, aquí se requiere mucho más, se necesita una mirada más sistémica.

Lo que si no cabe duda es que esto es un golpe tremendo a las elites capitalinas, pegado en tres tiempos, las manifestaciones ciudadanas, la onda Polar y los resultados de las encuestas, todos demuestran claramente como la gente no está ni ahí con el sistema que los ha ninguneado, prácticamente desde siempre.


La explosión de demandas de la población alimentada o aprovechada ideológicamente por operadores políticos, no es lo relevante. Lo importante es más bien como nos hacemos cargo de esta nueva realidad. Son los políticos y las elites los que deben dar solución a los problemas reales de la gente que se arrastran por tanto tiempo, son sus clientes que los votan, se deben a ellos y por ende es su función el cuidarlos, haciéndose cargo de sus preocupaciones.

La Prensa Austral de Punta Arenas
El Centro de Talca (23 jul 2011)
Austral de Temuco (17 jul 2011)

sábado, julio 16, 2011

Cultura regional

Los más jóvenes acusan de nostálgico, a cualquiera que eche mano a los recuerdos de antaño que escuchó de sus mayores, aun sin acudir al dicho, todo tiempo pasado fue mejor. Siempre es útil mirar hacia atrás para aprovechar las experiencias y así ver si avanzamos, nos estancamos o si vamos para atrás.

En materia cultural, a fines del siglo 19 llegaba a Chile nada menos que Sarah Bernhardt, la actriz de mayor renombre en Europa y Estados Unidos. Ella no solo se alojó en una de las casas del parque de Lota, además pasó por Talcahuano y actuó no sólo en Santiago, como hoy en día se acostumbra, sino también lo hizo en ciudades como Valparaíso, Iquique, Chañaral y Pisagua. En esos tiempos en nuestro país, existían condiciones político-económicas tales que permitían que los empresarios y políticos vivieran y desarrollaran sus labores en su territorio o región, junto a sus comunidades locales. Estas no solo se beneficiaban del empleo generado por las empresas sino además disfrutaban de los espectáculos que los empresarios hacían traer desde distintas partes, incluso de Europa. En la década del sesenta del siglo pasado, suena raro pero así es, nada menos que los Indios Tabayara actuaron en el teatro municipal de Arauco, en más de treinta años el mismo teatro se ha ido muriendo hasta en su infraestructura.

Que distinto es hoy en día nuestro país, donde todos los espectáculos artísticos de relevancia internacional, se desarrollan en la capital y algo en algunas de las ciudades más grandes. Es el resultado de tener la mayor concentración y concertación de riqueza, empresas, artistas y políticos en Santiago, los que de una y otra forma se han asegurado de tener y financiar, incluso vía donaciones,  las mejores iniciativas culturales del país.

Sin embargo, en Talca hay una iniciativa que es destacada incluso por la prensa nacional, nos referimos al Teatro Regional del Maule, que esta semana en su sala principal con cabida para más de mil personas esta estrenando nada menos que la opera Carmen de Bizet. Da gusto ver como un esfuerzo de articulación con otros teatros regionales como el de la Universidad de Concepción y el del Lago de Frutillar pueden conseguir montar obras como Madama Butterfly el 2008 y Tosca el 2009. No se andan con chicas, también tienen una alianza estratégica con nada menos que el Teatro Colón de Buenas Aires. Además se piensan ampliar, gracias a una inversión del Gobierno Regional de trescientos millones de pesos, para implementar una sala subterránea para 200 personas, que les permitirá montar expresiones culturales de danza, música de cámara y teatro. Da gusto ver como la cultura regional en Talca y por su área de influencia extendida, también en la región del Maule, tiene un espacio del mejor nivel, ojala en todas las regiones se pudieran imitar iniciativas como esta. De hecho hay algunas que se destacan como lo son los teatros ya mencionados y a los cuales se suma el Teatro Municipal de Temuco, que junto a la Corporación Cultural creada para su administración desarrollarán junto a la alianza estratégica UniverCiudad a partir de este año, una Agenda Cultural integrada, que busca consolidar el carácter cultural y universitario de la urbe fundada a los pies del Ñielol.


El país reclama una alianza de empresarios y políticos no sólo para generar empleo, sino también para descentralizar los distintos esfuerzos de desarrollo. Así algún día la gente de todas nuestras localidades, podrá volver a disfrutar de espectáculos internacionales en su comuna, como era antes.

El Centro de Talca

domingo, julio 10, 2011

Temuco, pura matemática

Martin Luther King tuvo un sueño que lo expresó en 1963 en la gran marcha de los derechos civiles en Washington, en el aspiraba que algún día el hombre de color pudiera caminar junto al hombre blanco, sueño colectivo que el 2008, 45 años después, se coronaría con creces al elegir EEUU a Barak Obama como el primer presidente de color de la nación norteamericana. De similar forma, al inaugurar Enela aprovechando la tribuna junto al alcalde de Temuco Miguel Becker, le manifestamos frente a la nutrida concurrencia, la necesidad de poder tener un sueño de ciudad, el cual pudiéramos todos juntos, visualizar y luego trabajar para su concreción. Las ciudades como lo expresa Toni Puig, el creador de la marca Barcelona, “deben convocarse y hacerse visibles”, porque “son las multinacionales del siglo XXI”. Así lo han hecho, con singular éxito, un grupo destacado de ciudades del mundo. ¿porqué no hacerlo con Temuco?

Paso seguido, hicimos un recuento de las fortalezas o activos que posee la capital de La Araucanía, sumando lo que nos destaca, aplicando pura matemática. Partiendo por lo más básico, nuestro buen suelo de fundación de Ciudad Asísmica, que ha pasado piola los últimos dos terremotos más devastadores que han afectado a Chile, el reciente 27F y el de 1960, cuyo epicentro se ubicó aquí cerquita y sin embargo el daño producto de este último, fue inferior al 5% vs. el 40% o 30% que sufrieron Valdivia y Concepción respectivamente. No en vano la población de Temuco evolucionó del censo del 60, donde sólo alcanzaba a 1,2 veces la de Valdivia, a  2,4 veces en el censo del 2002. En el 27F Concepción se elevó 1,8 metros, mientras Temuco apenas se hundió 0,15 metros. Pura matemática.

La alianza estratégica UniverCiudad integrada por 6 universidades, Corparaucanía y el Municipio de Temuco y la activa agenda cultural que desarrollan junto a la Corporación Cultural y el CNCA, más el impresionante Museo Nacional Ferroviario Pablo Neruda y, la presencia misma del poeta que se respira aun en nuestra ciudad y el gran Teatro Municipal, el mejor de Sudamérica dicho por la jazzista brasileña Lenny Andrade, hacen de Temuco una especial Ciudad Cultural. Pura matemática.

El reciente concurso de proyectos de desarrollo para la Isla Cautín, más el potencial aprovechamiento del sector que queda aguas arriba del balneario de los Pinos, hacen posible  imaginar un embalse artificial que produzca un gran Lago Cautín como un inmenso espejo de agua, que de cabida a pequeños veleros, canotaje y boga, así como diversos restaurantes y parques en el borde costero. Ya no le daríamos la espalda al río, más bien podríamos caracterizarnos como Ciudad Fluvial. Pura matemática.

Outside, la revista internacional de deportes de aventura y naturaleza, escogió en su número de junio del 97 a las 10 ciudades más agradables para vivir en el mundo, en América solo figuraron Temuco, Nueva York y Vancouver, con esto, sonó el Talca, Paris y Londres. Asimismo la presencia y potencia de la cultura mapuche en la ciudad, le dan una visión mística gracias a la leyenda sobre el buen destino que asistiría a lo que se edificara al pié del Conun-Huenu o “la puerta del cielo”, donde subían los jefes de la raza, a recibir la bendición de sus Toquis. Además es un especial mirador de volcanes, no hay otra ciudad en el mundo, donde se pueden observar tantos y tan bellos, según lo expresara Patricio Navia. Todo esto la hace ser, aunque a algunos les cuesta creerlo, una Ciudad Turística. Pura matemática.


Y cerrando el círculo con esta lógica matemática, esta todo dado para no ser picantes. Solo depende de nosotros, los temuquenses, el que seamos capaces de concretar este sueño colectivo para nuestra ciudad. Lo tenemos todo para ser una Ciudad Turística, Fluvial y Cultural, en resumen, la Gran Ciudad del Sur de América, capital de La Araucanía y entrada a la Patagonia y al último confín del mundo. Que más queremos.

Austral de Temuco

jueves, julio 07, 2011

En Viaje

Por casualidad llegó a mis manos un ejemplar antiguo correspondiente a diciembre de 1947 de la revista mensual “En Viaje”, que editaba Ferrocarriles o FFCC del Estado, con una serie de artículos interesantes y al final, como era su estilo, exhibía los itinerarios y valores de los pasajes de sus trenes: Automotor, Nocturno, Directo, Ordinario y Expreso. Que nostalgia y recuerdos de los distintos viajes y anécdotas a bordo de nuestros trenes, cuando la empresa estatal ferroviaria ya vivía sus últimos años de esplendor. Una empresa nacional y noble del Estado que cumplió por muchas décadas la tarea de acompañar y sostener a los colonos y habitantes de los territorios. En esta labor la revista que circuló durante 40 años, a partir de noviembre de 1933 y hasta julio del 73, como anticipando la debacle política nacional, significaba una gran oportunidad para difundir la oferta comercial y los atractivos turísticos de las provincias como de la capital. Así se anuncian en este número los viajes de turismo de Curacautin a Zapala de la empresa de Carlos Worner, al sur la navegación a la laguna San Rafael en el vapor Trinidad, de propiedad de FFCC del E. y más al norte las termas de Puyehue y otro poco más arriba las de Chillán. Y como anticipando la regionalización, se promociona en un aviso a página completa la Región de los Lagos, notable acierto.

En su editorial dan cuenta de su contacto epistolar con la poetisa Gabriela Mistral, en ese entonces en Santa Barbara California, quien les felicitaba y solicitaba le pudieran enviar una colección de los últimos 5 años para poder fundamentar un libro que debía escribir sobre Chile.  Su misión como revista, era mantener vivo el espíritu y la presencia de Chile, ser un elogio permanente de la patria y el que se pudiera respirar en sus páginas, el aire de sus selvas y vislumbrar las grandezas de su historia. En resumen, una apología de nuestra raza, de nuestro turismo y de nuestro folklore. Haciendo un paralelo, nuestra poetisa describiría a su país en una conferencia dada en Málaga, España en 1956, como “Chile, o la voluntad de ser. Esta voluntad terca de existir…”

En las páginas de En Viaje se recuerda, a cincuenta años de su muerte, al político y educador argentino Domingo Faustino Sarmiento, de gran influencia en la educación de nuestros dos países hermanos, quien alguna vez expresara “necesitamos hacer de toda la República una escuela”.  Asimismo se informa que México estaba creando la Comisión Nacional de Turismo, sugiriendo ya en esa época que se hiciera algo parecido en nuestro país, tomando en cuenta la importancia de esta actividad como fuente de entradas para el erario público. Recién este año pasado, el 2010 y prácticamente 64 años después, se crea la Subsecretaría de Turismo, al alero del Ministerio de Economía, pasando Sernatur a depender de esta. Sin embargo, aun esta actividad no tiene el peso que le corresponde en el concierto nacional, en base al potencial turístico de Chile. Tenemos una gran tarea por delante en especial las regiones sureñas y austral como Magallanes ricas en atractivos turísticos de jerarquía internacional.

Es una pena haber dejado caer, durante las últimas cinco décadas una empresa estatal como nuestros Ferrocarriles, que cumplía una labor social y económica importantísima, incluso como lo hemos descrito con la revista En Viaje. Sin duda, las regiones no tienen ese compañero de antaño que las recorría y revisitaba todos los días, uniéndolas entre si y con la gran metrópoli. Esta por cierto, si consiguió y ha podido mantener un potente compañero en sus traslados diarios, producto de una millonaria inversión, el Metro.


Diego Benavente Millán

La Prensa Austral de Punta Arenas
Austral de Temuco (01 mar 2011)