viernes, julio 27, 2012

Vicios de la política

Muchas veces en esta columna hemos denunciado los malabares políticos a que nos tienen acostumbrados los partidos. Dentro de los próximos 15 meses se nos vienen encima 5 o 6 elecciones, de alcaldes, concejales, diputados, senadores, presidente y si el Gobierno le pone urgencia y los honorables se dignan, también podríamos tener la de consejeros regionales, que esta pendiente desde hace décadas. Ya se comienzan a anunciar algunas de estas maravillas, por ejemplo el vicio centralista de siempre, recientemente publicado en un matutino, anunciándonos que ya se aproximan como candidatos a senador, Gutenberg Martinez, por la región del BioBio y Pérez Yoma por la de Antofagasta, las regiones respectivas, con uno que otro corcoveo, finalmente y como ha sido tradicional, deberán acatar.

Otra enfermedad típica de nuestra politik, es la encuestitis o la enfermedad de gobernar con las encuestas, lo que resulta ser muy perjudicial, es casi como manejar mirando por el retrovisor, nadie puede hacerlo bien. Por algo la gente elige cada cuatro años a un presidente y parlamentarios, esperando que ellos con su visión y experticia se hagan cargo de la administración del país durante el período por el cual fueron elegidos. De lo contrario, podría resultar mejor contratar a una empresa de encuestas para que nos gobierne, con su directorio y equipo profesional a la cabeza y así nos ahorraríamos los sueldos de toda la nomenclatura política. Es cosa que nos pongamos de acuerdo.

Pero la cosa no es así no mas, lo que se debiera hacer, es desacoplar la política chilena de las encuestas, ya que de esta forma estaríamos asegurando el que puedan aflorar los mejores y más auténticos liderazgos, precisamente aquellos que son capaces de producir y conducir los grandes acuerdos que permiten progresar a las sociedades y los países. Aquellos líderes que anticipan tendencias y que son capaces de guiar a sus huestes incluso a contracorriente.

Para concretar lo anterior, se debe legislar para que la difusión mediática o el como y cuando se debieran hacer las encuestas, no este permanentemente afectando una evolución política sana. Ya que cada vez que se logra construir o decantar un proceso, este no alcanza a madurar y asentarse, cuando inmediatamente se inicia su cuestionamiento con el surgimiento, muchas veces irresponsable, de múltiples encuestas mediatizadas que echan por tierra lo que les pongan por delante. De inmediato surgen los opinólogos que mas que auscultar lo que realmente puede ocurrir, buscan imponer sus argumentos a las tendencias, tratando que estas sigan el curso que ellos aspiran que ocurra. Así nadie puede y menos se progresa, estamos permanentemente poniendo primeras piedras o recitando slogans, pero no vemos nunca ni siquiera el primer piso de las grandes reformas que el país requiere.

Por otra parte, nuestra política cupular, como lo estamos comenzando a apreciar, se enfoca principalmente a tratar de convertirse en el manejador o manager de quien ocupará el sillón presidencial en la Moneda, el ministro del Interior, "il consiglieri" que le hable a la oreja y que lo acompañe en las decisiones importantes. Todo esto en lugar de tener una escalera de la fama o carrera política nacional de largo aliento donde se puedan ir mostrando, probando y destacando los mejores perfiles de líderes políticos, especialmente aquellos que puedan surgir del Chile de las regiones, que hoy casi no tienen espacio, porque los cupos, incluso heredables, son solo para la elite central.

La Prensa Austral de Punta Arenas
El Centro de Talca (21 jul 2012)

Austral de Temuco (22 jul 2012)

viernes, julio 13, 2012

Cortemos el leseo

El cuento de nunca acabar, marcha estudiantil por la Alameda, gentil y gartuitamente facilitada por la intendenta a los chiquillos idealistas, pero que en el combo le llevan incluido la mayoría de las veces los encapuchados de siempre. Resultado del partido, kioscos destruidos, varios carabineros heridos, semáforos destrozados, vitrinas quebradas, uno que otro negocio saqueado y ningún responsable de los destrozos detenido, no la sacan ni por curados.

Ya  viene siendo hora de que alguna autoridad ponga las peras a cuatro y tome el toro por las astas, alguien debe asumir su responsabilidad de una vez por todas, si no hay permiso para marchas al menos saldrán sólo los malandras y será mas fácil identificarlos y, por ende atraparlos. Hoy parece un colador giratorio, la minoría de los encapuchados domina la agenda y más encima, los supuestos cuerdos le hacen el juego “convocando con enojo”.

En ocasiones anteriores, hemos propuesto pedir a los manifestantes una boleta de garantía que, al menos cubra los daños de la ultima marcha, que como responsables de la manifestación asuman este costo. Y si no, que la asuman aquellos personajes que los avalan. Mientras nadie se ponga con esta mínima garantía no debiera haber permiso, a lo más facilitarles el Parque O'higgins. Como los que pagan la cuenta son todos los chilenos, incluidos los de regiones, por la vía de sus impuestos, las autoridades capitalinas de cualquier signo siguen dando permisos irresponsablemente, total pagamos todos y disfrutan del vandalismo solo unos pocos. Métale peñascazos y eche abajo cuanto semáforo se cruce en el trayecto de la marcha, esa es la arenga, como si ese equipamiento no nos costara y caro, además permite salvar valiosas vidas.

Mirando el mediano y largo plazo, se hace necesario iniciar un cambio profundo, incorporando educación cívica que enseñe a valorar el equipamiento público y el vivir en sociedad, sin violentar o pasar por encima de los derechos del vecino, que si respeta todas las reglas y paga sus impuestos y los daños cuando el Estado se lo requiere.

Por mucho menos se empezó a perder el respeto a la democracia en tiempos de Frei Montalva, con violencia verbal y luego callejera, con autoridades y líderes políticos que renuncian, unos a ejercer el poder de sancionarla e impedirla actuando preventivamente y otros, por no deslegitimarla social y públicamente. Ya sabemos donde nos conduce ese camino, a nada bueno.


Quien le pone el cascabel al gato. Nuestra sociedad parece estar madura para abordar estos temas críticos que nos han atormentado por décadas en nuestra historia política. La tipificación como delito del ocultar el rostro cuando se participa en manifestaciones, parece ser una buena solución, esto permitió a Alemania acabar con el terrorismo urbano. Y porque no pensar en pareos responsables para abordar temas país, que les permitan a nuestros parlamentarios usar esta herramienta o comodín, para superar las barreras ideológicas que la mayoría de las veces entrampan las soluciones pragmáticas. Cortemos el leseo y de frentón pongámosnos las pilas y evolucionemos como una sociedad donde los buenos se impongan y lleven la voz cantante. No como ahora, en que pareciera que son los malos los taquilleros y los que la llevan.

La Prensa Austral de Punta Arenas
El Centro de Talca (07 jul 2012)
Austral de Temuco (08 jul 2012)