domingo, agosto 24, 2014

Majadero

Hace 5 años publicamos una columna titulada “Juntos por la paz”, como hemos avanzado muy poco en esto, quiero ser majadero y la vuelvo a publicar, actualizando tiempos y su redacción.
Hace 13 años expresabamos que “a nadie le gusta hacer negocios en un polvorín” y que “si no se presta la debida atención a la postergación histórica” del sector rural de La Araucanía y de los mapuche, “los que queman maquinas o incendian, imitando experiencias extranjeras, terminan imponiendo sus condiciones”.  Un año después, es decir hace 12 años, decíamos que era “la oportunidad para generar una gran mesa con los distintos sectores, gremios y actores involucrados en la temática mapuche a nivel regional y así consensuar una estrategia con nuestra visión regional, para que el país nos escuche”. Conclusión, aún no hemos hecho la pega.

La ley indígena y algunos de sus mecanismos de protección se han vuelto en contra de quienes supuestamente protegen, la asignación de tierras es un problema de nunca acabar, donde el 70% de las comunidades que han recibido tierras se mantienen con conflictos y las decisiones que nos afectan, las toman representantes del Estado en el Consejo de la Conadi, en su mayoría desde Santiago.

Sin duda existe un déficit en la generación de confianzas y una debilidad en la participación, porque los verdaderos actores regionales: estan ausentes y la agenda pública mediatiza principalmente los hechos de violencia. La región solo “reacciona” cuando es interpelada por los violentistas.

De una vez por todas, es necesario convocar a toda la Araucanía, mapuches y no mapuches, a construir un camino juntos por la paz. Esto nos permitirá, como una región unida, avanzar decididamente en pos de la superación definitiva de nuestra pobreza regional, así como en el reconocimiento de una sociedad diversa basada en los valores de la multiculturalidad.

Hay que establecer y consolidar una sola y potente voz como sociedad civil regional. Esta nos permitirá ejercer nuestro legítimo derecho ciudadano de poder decidir sobre nuestro futuro. Así podremos exigir que el Estado nacional nos entregue las atribuciones y recursos necesarios para que la Araucanía con sus instituciones, comunidad y autoridades, pueda consensuar e implementar soluciones, políticas y medidas regionales para superar la pobreza.


Austral de Temuco

viernes, agosto 22, 2014

Juntos por la paz

Hace 5 años publicamos una columna con el mismo titulo, en un medio de La Araucanía. Como se ha avanzado muy poco en esto, y además este es un tema que, si bien afecta directamente a la región de La Frontera, también es un asunto nacional, un tema de Estado, el cual amerita reiterar este relato.

Hace 13 años expresabamos que “a nadie le gusta hacer negocios en un polvorín” y que “si no se presta la debida atención a la postergación histórica” del sector rural de La Araucanía y de los mapuche, “los que queman maquinas o incendian, imitando experiencias extranjeras, terminan imponiendo sus condiciones”.  Un año después, en esa oportunidad, cuando publicamos la columna, es decir hace 12 años, decíamos que era “la oportunidad para generar una gran mesa con los distintos sectores, gremios y actores involucrados en la temática mapuche a nivel regional y así consensuar una estrategia con la visión de la sociedad regional, para que el país la escuche”. Conclusión, no se ha hecho la pega, como región ni como país.

La ley indígena y algunos de sus mecanismos de protección se han vuelto en contra de quienes supuestamente protegen, la asignación de tierras es un problema de nunca acabar, donde el 70% de las comunidades que han recibido tierras se mantienen con conflictos y las decisiones que afectan a la región, las toman representantes del Estado en el Consejo de la Conadi, en su mayoría de Santiago.

Sin duda existe un déficit en la generación de confianzas y una debilidad en la participación, porque los verdaderos actores regionales: estan ausentes y la agenda pública mediatiza principalmente los hechos de violencia. La región y el país en gran medida, solo “reaccionan” cuando son interpelados por los violentistas.

De una vez por todas, hacíamos ver en ese entonces, que era necesario convocar a toda la Araucanía, mapuches y no mapuches, a construir un camino juntos por la paz. Esto permitiría, como una región unida, avanzar decididamente en pos de la superación definitiva de la pobreza regional, así como en el reconocimiento de una sociedad diversa basada en los valores de la multiculturalidad.

Decíamos también que era necesario establecer y consolidar una sola y potente voz como sociedad civil regional. Esto permitiría ejercer el legítimo derecho ciudadano de poder decidir sobre el futuro del territorio regional. Así sería factible poder exigir que el Estado nacional le entregara las atribuciones y recursos necesarios para que la Araucanía con sus instituciones, comunidad y autoridades, pueda consensuar e implementar soluciones, políticas y medidas regionales para superar la pobreza.


Hasta aquí rezaba la columna de hace cinco años. Hoy La Araucanía tiene la oportunidad de contar con el liderazgo de un intendente regional de origen mapuche, como lo es Francisco Huenchumilla, político de vasta experiencia en importantísimos roles de autoridad pública, quien además ha logrado posicionar y relevar el tema al más alto nivel nacional.  Por lo tanto, el desafío para el Estado es aprovechar esta coyuntura para incentivar y apoyar a La Araucanía en unir todas las fuerzas en pos de una salida al túnel de violencia que ha ido creciendo en el tiempo y que, bien puede llegar a amenazar con alterar la paz social en una parte importante del sur de Chile, sino se le pone atajo cuando corresponde.

La Prensa Austral de Punta Arenas
El Centro de Talca (29 ago 2014)

viernes, agosto 08, 2014

Educación a fondo

Los últimos acontecimientos y la evolución política que ha experimentado el escenario nacional, han sido muy aleccionadores, da gusto ver como se concluyó después de arduas negociaciones un protocolo para la implementación de la reforma tributaria. Cuando triunfa el bien común y se dejan a un lado los intereses particulares, por muy legítimos que estos sean, el que gana es Chile y su gente.

Para algunos, parece que estuviéramos cayendo en un debate ideológico trasnochado, muy por el contrario, siempre es útil confrontar las ideas y así, sin lugar a dudas, el resultado de la interacción será mucho mejor que las versiones de los iluminados.

En esta fruncia, incluso han salido al ruedo aquellos duros de matar con cuento y relato aun creible y del cual además se enorgullecen, muchos de los cuales se les daba por muertos, para competirle a los recién llegados a las altas esferas que, engolosinados con los resultados electorales puntuales, quieren usar maquinaria pesada para legislar mirando lo que les dicta la calle.

Por que no establecer los incentivos adecuados de modo que estos permitan echar a correr experiencias piloto y se pueda mejorar a fondo la educación, respaldados en iniciativas concretas, reales y medibles.

Lo anterior permite que los que están directamente involucrados con la educación real en la escuela y en el aula, sean quienes se asocien estratégicamente con quienes ellos consideren útiles para avanzar en pos de una educación pública de calidad, como la de antaño. La que dictaban las profesoras y profesores normalistas, que si hacían leer en 1º básico a todo su curso. Informes del trabajo de AraucaníAprende, con profesores de escuelas vulnerables, expresan que sólo 1 de 500 profesores aproximadamente es capaz de alcanzar esa meta y 2 de cada 3, declaran que en la universidad, no les enseñaron a enseñar a leer.

Estos actores claves, pueden ayudar en el cumplimiento de la meta grande de mejorar la educación, pueden ser los que iluminen a los tomadores de decisiones a nivel de la cúpula. Los que por lo general están alejados o no tienen la experiencia de la escuela y el aula, sobretodo donde se pela el ajo.

Hay que ponerse de acuerdo transversalmente, al igual que para la reforma tributaria, en los temas más importantes en los que hay concidencias, en cuanto a su relevancia e impacto, para que Chile pueda tener una educación de calidad, no importando donde se viva, ni cuanto sea el ingreso de las familias ni menos su origen.

Que la educación inicial, léase Jardines Infantiles, es súper importante, es lo primero, en paralelo hay que aplicar reingeniería en las facultades de educación, junto con una fiscalización efectiva que asegure procesos certificados. Se debe mejorar significativamente las remuneraciones de los profesores, con evaluaciones de por medio, así como dedicar y mantener a los mejores profesores de básica en primero y así asegurar que todos los niños lean al finalizar el año. Es necesario racionalizar la distribución geográfica de escuelas, evitando la dispersión de unidades de muy baja matricula y concentrar los alumnos en escuelas que aseguren calidad educativa, proporcionando el transporte adecuado.

La gestión técnico-administrativa del sistema educacional en determinado territorio, requiere de la conformación de una institucionalidad descentralizada, que pueda acoger desde la comunidad educativa, junto con las organizaciones locales y regionales con pertinencia y experticia en lo educacional. Entre todos, de seguro sacamos una educación de calidad adelante.

 La Prensa Austral de Punta Arenas
El Centro de Talca (15 ago 2014)
Austral de Temuco (10 ago 2014)