viernes, septiembre 21, 2012

Diferencias que marcan

Hacia 1600 en Latinoamérica, ya existían hace rato ciudades como Lima, México y otras 10 ciudades, habían 30 Gobernaciones, 9 Real Audiencias, 3 Casas de Moneda, 24 Obispados y 4 Arzobispados. En cambio en América del Norte recién se fundan Nueva York en 1609, Boston en 1630 y Filadelfia en 1661. En aquella época si alguien hubiera cruzado una apuesta a favor de los anglosajones, de seguro nadie habría dado un peso, los del Norte solos y abandonados a su suerte frente a los del Sur con la gran Corona española detrás. Sin embargo, las cosas hoy en día son totalmente distintas, de ahí que siempre resulta útil el poder hurgar en las causas de estas grandes diferencias en el desarrollo posterior de unos y otros.

Unos los anglosajones, grupos disidentes abandonados a su suerte por la autoridad, cuando llegaron se establecieron y no se llevaron el botín, como si lo hicieron los hispanos, proceso que fue descrito y proyectado hasta nuestros días por Felipe Lamarca, como la cultura de la pasada. Ellos rara vez se establecieron, cumplían funciones y luego regresaban, así la conquista fue muy centralizada y con un férreo control político, religioso y legal.

Esta marcadas diferencias de las dos Américas, las describen certeramente, por una parte, el abogado e historiador penquista Guillermo Fernández S. expresando que “en América Latina, a diferencia de Norteamérica surgió una mentalidad centralista”. Y por otra el sociólogo argentino Agustín Álvarez describiendo que “mientras en América del Norte se aprendiera a trabajar y a gobernar, en la América del Sur se aprendió a rezar y obedecer”. El legado español también se refleja, según Álvarez, en la configuración del carácter hispanoamericano, donde la vanidad, el orgullo y la gloria se traducen en actitudes políticas en las que prevalece el personalismo y la intransigencia. Estas y otras características negativas de la “política criolla” no se corresponden con las disposiciones que requiere la vida democrática basada en la tolerancia, el sentido práctico, el contrapeso y equilibrio de poderes.

Asimismo Adam Smith en 1776, tenía la siguiente opinión al respecto:  “En la conquista de América por la corona española, las primeras leyes que esta dictó con referencia a aquellas tuvieron la finalidad de asegurarse el monopolio de su comercio, de limitar su mercado y de ensanchar el suyo propio a expensas de las colonias es decir, desalentar su prosperidad mas bien que hacerla avanzar”.

El crecimiento experimentado por Norteamérica, asomando ya como potencia mundial, al promover, al igual que en Inglaterra, las libertades individuales, la ciencia, la industria y el comercio, es evidente según Álvarez, ante el retraso de España, detenida luego de su expansión imperial por causa del absolutismo político, el fanatismo religioso y el dogmatismo resultante en el cultivo del conocimiento. Cualidades que se extienden a la América del Sur y, que hicieron que los destinos de unos y otros se alejaran cada vez más.


Si bien Chile en las últimas décadas ha avanzado sostenidamente, la mochila centralista y los vicios de nuestra clase política, que acostumbra a reinar sin contrapeso y solo escuchándose así misma, nos recuerdan permanentemente que hay una serie de tareas inconclusas. De seguirlas postergando, probablemente nos hagan descender en la tabla de posiciones de las clasificatorias al Mundial del desarrollo.

La Prensa Austral de Punta Arenas
El Libertador de Rancagua (15 sep 2012)
El Centro de Talca (15 sep 2012)
Austral de Temuco (16 sep 2012)

viernes, septiembre 07, 2012

Medios regionales y su desafío

Todos los días los programas informativos matinales, de medio día y vespertinos dan cuenta con gran detalle de los problemas de la ciudad de Santiago. Dos grupos periodísticos capitalinos controlan el 90% de la prensa escrita nacional. Eso es Chile, los hoyos en San Diego con  Avenida Matta. Por suerte aun existe la Radio Bío-Bío y diarios regionalistas como la Prensa Austral.

Escuchamos a Pablo Aguilera en las mañanas, al Rumpi y a otros personajes de la farandula como Cristian Velasco en las tardes. Todos nos aconsejan y entretienen vía satélite pegándose mansos carriles cuando se trata de hablar sobre la realidad regional, muy distinta a la metropolitana. ¿Podrá alguna vez el Lecherito Mexicano llegar a transmitirse en Santiago a modo de compensación? ¿Donde queda nuestra identidad y lo que nos gusta a los de regiones? ¿Hasta cuando seguiremos uniformándonos y recibiendo mensajes de una sola cultura centralista y chata? ¿Quien le pone el cascabel al gato?

Varios años atras decíamos que, para descentralizar, es necesario tener medios de comunicación propios, que den rienda suelta a nuestra creatividad. Además de canalizar las inquietudes y dar cabida a la generación de los liderazgos necesarios, para crear y construir opinión distinta a la oficial o central. Mientras esto no ocurra, estaremos como país en un juego sin sentido, igual que los perros cuando tratan de morderse la cola.

Como soñar no cuesta nada, nos imaginabamos en aquella época, un programa radial de conversación interactiva, emitido en las tardes desde distintas regiones, a través de una cadena de radios que incluso llegara a Santiago. Así a la hora del taco, los santiaguinos podrían tener la gran oportunidad de escuchar anécdotas reconfortantes sobre “el país real” en el cual se vive mas relajado, tranquilo y feliz. Asimismo me imagino a muchos provincianos de corazón en Santiago pudiendo comprar en los quioscos, distintos diarios regionales. Hechos con visión de país mirado desde los territorios y que  entreguen noticias de las regiones. ¿Será mucho pedir? Esto como ya se sabe, sólo depende de nosotros, de nuestros periodistas y empresarios. Al asumir los desafíos comunicacionales que muestren nuestro país integralmente, con diarios que estan comenzando a escribir la verdadera historia, la que de una vez por todas demostrará que las regiones se la pueden.

Si en los 60 el robusto sistema político chileno se encaminaba derecho a una crisis por un modelo económico anacrónico, como lo expresara Claudio Fuentes, cientista político de la UDP, ahora es al revés, un buen modelo económico se está viendo amenazado por la erosión de un sistema político en crisis de legitimidad. La OCDE fue clara en indicar hace algún tiempo, que si no se genera un profundo proceso de descentralización en Chile, la productividad nacional seguirá cayendo, postergándose por ende también la profundización de la democracia y la construcción de ciudadanía social y económica.

La historia y el futuro de Chile provinciano, pueden reencantar al país jóven con la causa de las regiones. Un mercado políticamente desatendido, al cual nadie le ha hablado desde el mundo político durante los últimos 20 años, con un segmento etareo definido y mayoritariamente de edad adulta. He ahí el desafío regionalista, hay que conquistar a los jóvenes, porque con ellos desarrollaremos Chile.


La Prensa Austral de Punta Arenas
Libertador de Rancagua (01 sep 2012)
El Centro de Talca (01 sep 2012)
(Medios Regionales) Austral de Temuco (02 sep 2012)