viernes, enero 30, 2009

Enhorabuena

Enhorabuena

Al parecer los tiempos están cambiando, ya que la tan anhelada reforma constitucional que permita elegir a los consejeros regionales, que hace mas de 3 años los Federales venimos reclamándole a los últimos tres presidentes de la Concertación, por fin ha sido aprobada por el Senado y nada menos que por unanimidad, más aun cuando la UDI en la Cámara de Diputados se había opuesto. Aquí nobleza obliga y es necesario reconocer el arduo trabajo de cateteo o lobby parlamentario desarrollado por el Conarede con Enrique von Baer a la cabeza secundado por siempre presto Miguel Cellino. Nuestras felicitaciones también van para los senadores regionales de las regiones sureñas, como Victor Pérez y Antonio Horvath que colaboraron en obtener los votos necesarios para lograr esta reforma, con lo cual se logró superar la transaca política en la que algunos tienden a enredarse.

La democracia se mejora y enriquece con más democracia, no hay otra solución mágica. En este sentido los problemas y carencias de las regiones se solucionan con democracia regional. En esta tarea, queda pendiente el si se elegirá a un presidente del Core, lo cual se deberá resolver muy pronto esperemos que sea positivo. Es de esperar que en esta elección presidencial el tema principal de las regiones, sea el que los Intendentes regionales puedan ser elegidos. Ya se huele que los dos pingos con mas pinta en la carrera final, no son partidarios de hacerlo, por lo tanto es tarea nuestra, de los regionalistas el poder posicionarlo en la agenda pública para que se pronuncien positivamente, más aun cuando todas las encuestas que se han hecho los partidarios de elegirlos superan el 60 y 70%.

Una gran oportunidad de poder relevar este tema es la celebración en las distintas ciudades de Chile el próximo martes 31 de marzo, del Día de las Regiones, de nosotros depende el visibilizar la urgencia de poner fin al centralismo en Chile.


Diego Benavente Millán

Cota mil y latitud 33º Sur

Cota mil y latitud 33º Sur

Este último tiempo y gracias a la columna de opinión de Felipe Berríos, sobre las universidades de la cota mil, se ha creado una rica e interesante discusión en torno a los distintos temas asociados al carácter de la educación superior. En esta conversación vía medios, iniciada por Berríos, cuya columna si bien pudo ser más diplomática, tuvo la gracia de provocar y así tener el impacto que ha tenido, producto de frases como “entrar a esa universidad era como entrar en otro mundo” o “me sentía extranjero en mi propio país”.

Entre los muchos relevantes que saltaron al ruedo aportando distintos argumentos, estuvo el diputado Jorge Insunza, quien certeramente acusó que “Chile mantiene una grave estratificación de su sistema educativo y, asimismo sus elites tienden a cerrarse en si mismas”. En palabras de Carlos Peña, “nuestro sistema universitario (especialmente en la cúspide) es endogámico, agrupa a los estudiantes por origen y tiende a reproducir las elites.” No son los únicos en mencionarlo, hace un par de años el rector de la U. Alberto Hurtado, Fernando Montes, expresaba: “que la elite sea religiosa, social y políticamente homogénea no es bueno”. Esta “se educa en los colegios de ella, se casan entre ellos, religiosamente pertenecen a los mismos movimientos.” Sin duda uno de los problemas más graves que tiene Chile es la concentración del poder y esto pasa por una elite muy homogénea cuya formación ocurre de manera muy alejada de lo que es el país real. Esto lo expresa el mismo Montes cuando advierte sobre las universidades donde se concentra esta elite, “cuidado con el tipo de líderes que formen, porque tienen el peligro de conocer el verdadero país sólo por las estadísticas”. Para condimentar aun más la discusión agregándole otra componente, Patricio Navia destaca que “la elite política se siente cómoda con un sistema (electoral) que excluye a los más pobres”.

Todo lo anterior no constituye ninguna novedad, este un proceso de larga y sostenida data, donde el centralismo y la acumulación de distintos tipos de recursos en Santiago, latitud 33º 27’, es decir la capital de Chile, es una constante que se ha mantenido persistentemente. Todo esto, se puede reflejar mediante algunas cifras relacionadas con la temática. Así en materia de postulaciones universitarias, el año 2004, la U. Católica y la U. de Chile, ambas de Santiago, arrasaron con los puntajes nacionales obteniendo el 82%, el 2006 el 87,9% y en este último proceso 2009 estas dos universidades alcanzaron nada menos que el 86%. Pero no son las únicas cifras llamativas, otro ejemplo lo constituyen las donaciones de empresas a universidades, entre 1998 y el 2002 estas dos universidades, más la de Los Andes e Inacap acumulaban prácticamente la mitad de las donaciones (47%). Las primeras tres instituciones mencionadas este año vuelven a acumular la mayor tajada de las donaciones empresariales.

Pero no es todo, las universidades regionales para poder subsistir en esta gran competencia no han encontrado mejor forma que abrir sedes en la capital, así ya están en Santiago universidades de regiones tan emblemáticas como la U. de Concepción, la Federico Sta. María, la Adolfo Ibáñez, La Autónoma de Chile y varias más. Ningún país cuerdo y menos su sociedad que la encabeza se puede permitir el lujo de no poner coto a semejante hoyo negro de concentración de recursos de todo tipo en la capital. Se hace necesario que las señales cambien para que al menor plazo posible, la tendencia concentradora se revierta hacia los territorios hoy rezagados, no es justo ni menos equitativo seguir arropando a Santiago y dejar a los demás santos regionales prácticamente desnudos.

Esta provocación iniciada por Berríos ha generado sin duda una rica discusión y esto último es su mayor acierto. Si a esto le sumamos la cruzada Educación 2020 iniciada por Mario Waissbluth y los alumnos de Ingeniería Industrial, junto con la primera piedra puesta por los pingüinos hace un par de años atrás, más el momento que vive el país con miras a una elección presidencial, representa una de las pocas, sino la única, oportunidad en más de medio siglo en que nuestra sociedad mayoritariamente se vuelca en múltiples conversaciones y no menores consensos, en pos de cambios sustantivos de nuestra educación nacional. Si a lo anterior le agregamos una cultura descentralizadora ejemplar que nazca de los principales líderes y se impregne en toda la institucionalidad nacional, este año de decisiones importantes, sin duda podrá constituirse en un momento estelar para Chile.


Diego José Benavente Millán
Director Ejecutivo

Corparaucanía

lunes, enero 05, 2009

Políticos y orejeros

Políticos y orejeros

Que la política chilena ande lejos de la realidad y que no interprete a la ciudadanía no es ninguna novedad, para muestra un par de botones que apuntan al meollo del problema. Un primer ejemplo lo son los jóvenes desencantados, que no se inscriben. Son poco o nada ideologizados, sienten un rechazo a la política y a la obligatoriedad, son más liberales y menos nacionalistas. Sin embargo los políticos sienten temor frente a ellos y en lugar de abrir el padrón, prefieren defender el statu quo. Todas las tendencias del espectro ya se han acomodado a este universo, porque es predecible, son viejos conocidos.

El segundo ejemplo lo constituye el caso de los consejeros regionales, donde los intereses de los parlamentarios y los partidos, entorpecen el despacho de la reforma constitucional que permitiría su elección directa y el nuevo rol que les entregaría la ley. Esto lleva más de 10 años en trámite, Frei Ruiz Tagle lo prometió en la 1ª Cumbre de las Regiones el 98 y aun no sale.

Los tiempos cambian pero el inventario político y sus costumbres se mantienen inalterables, se cree en la democracia cuando se esta lejos del poder y la postergan cuando se accede al poder o este se ve cercano. Todos los sectores son partidarios de elegir a los intendentes regionales popularmente, sin embargo ya cerca de la elección presidencial se puede apreciar como comienzan a operar los orejeros capitalinos de siempre. Estos, les soplan al oído a los candidatos lo conveniente que resulta el tener la sartén regional por el mango y así una vez más, frente a la democracia regional, mutis por el foro.


Para resolver esta encrucijada se requiere activar a la mayoría silenciosa que vive en regiones, para que se movilice y se haga respetar, los regionalistas de todo Chile ya están avanzando en esta tarea. Juntos están organizando para el martes 31 de marzo la celebración del primer Día Nacional de las Regiones, al cual La Araucanía especialmente regionalista y por ser impulsora de esta iniciativa, se debe sumar con mucha fuerza.