viernes, abril 23, 2010

Alianzas productivas

Alianzas productivas

El poder incrementar  la competitividad y el desarrollo empresarial de las comunidades campesinas, pequeños productores y mapuches, de manera sostenible, a través de alianzas orientadas por la demanda del sector privado comercializador, es una herramienta que ha permitido el progreso económico en distintos territorios. En estas alianzas el lema, basado en la responsabilidad y el compromiso, es nítido: todos aportan, todos arriesgan y todos ganan.

Estas iniciativas se basan en la estructuración de subproyectos agroalimentarios y forestales y de política sectorial, orientada a la construcción de relaciones económicas y sociales en el campo. Propuesta innovadora basada en vínculos contractuales entre pequeños productores agropecuarios con industriales y/o comercializadores, y en su compromiso de compartir riesgos asociados con cada alianza.

Por su parte, el Gobierno debe asumir la responsabilidad de implementar un programa de cadenas productivas competitivas que permita comprometer al sector empresarial y a las comunidades rurales en el desarrollo de procesos productivos exitosos y competitivos que generen empleo. Estas alianzas a su vez, contribuyen a generar confianzas, dar protección social a la inversión y promover el acceso a la propiedad y otros factores productivos.

La  articulación es fundamental para la sostenibilidad del proyecto, así como la capacitación participativa de los productores y la integración de la familia a las alianzas. Para aumentar las posibilidades de éxito y sostenibilidad, es clave la evaluación social y plan de manejo ambiental.


En varios países, la participación de un ente financiero internacional con experiencia en programas de inversión rural orientados por demanda, ha facilitado el surgimiento exitoso de alianzas entre comunidades locales y el sector privado. Todo lo cual contribuye a la formación de capital social e implementación de esquemas de microfinanciamiento, que representan herramientas fundamentales a la hora de implementar las alianzas.

miércoles, abril 07, 2010

Qui pa loco

Qui pa loco

Las regiones y localidades rurales existen gracias al terremoto y es verdad. Así muchos capitalinos y citadinos se acuerdan que existe otro Chile, cuando arman campañas solidarias frente a la especial atención de los medios nacionales, que en directo y vía satelite transmiten los pormenores de la tragedia, con sus rostros top con las patitas en el barro, aunque el sistema oficial de comunicaciones este en el suelo. Haciendo memoria antes lo fueron Antuco y Maihue por nombrar un par, despachos varios al día hechos a todo movil para honrar al rey-ting. Sin embargo, en su programación normal estas comunidades aisladas o las regiones, escasamente merecen algún minuto de programa, noticiero o reportaje temático, que pudiera mostrar su realidad.

Los patrones políticos y quienes los sustentan, rinden pleitesía al Rey Ting y se retroalimentan con su influjo comercial o de sintonía con la opinión pública. Como en un reality, somos editados en Santiago, donde impera el poder de la “carreta” que proteje a los “ñeclas” o la arrogancia del más exhibicionista. O se me olvidaba, de repente muestran al Bryan haciendo huevo pato a las policias.

En este juego, especialmente en la cancha política del Cachipun binominal, son pocos los que la llevan, la mayoría pertenecemos a la categoría mirones y uno que otro asomado. En todo caso hay que ser agradecidos, ya que la cosa no es difícil, se nos propone, designa o protege a dos candidatos y lo que es mejor, ya con anticipación se sabe que los dos serán los elegidos, sin ningún sobresalto.

Para que no vamos a complicar la vida, buscando reflejar o valorar la diversidad del país y sus regiones, echemosle a lo derecho, simplifiquemos la cosa puh ñato, pongamosle un par de esas "figuras mediaticas consolidadas” en la corte del rey-ting y san se acabo.

Ahora olvidate de generar confianza, especialmente en la gente de regiones, esa cuestión paso de moda. Da lo mismo si el discurso público dominante es uno y la acción es otra. Mientras aguanten hay que seguir aprovechando la vieja incubadora-segregadora, que regalonea y cuida a los futuros líderes criándolos entre pares de una misma casta. Desde el jardin infantil del colegio hasta la universidad y terminando en las empresas e instituciones que, inventaron y no han soltado nunca. De competencia, riesgos o realidades, ni hablar, no conviene ya que se nos podrían resfriar algunos o quien sabe, otros se nos podrían perder en el camino. A lo mas una práctica loca, para que puedan tener una visión de país y conozcan algo a su gente, de esa forma también pueden tener uno que otro chispazo de territorio. Por si alguno no capto mucho, todavía nos quedan los trabajos de verano en el Chile profundo de sus regiones.

No hay que preocuparse si estas maniobras apuntan a hacer despegar “la economía de ellos”, algún día nos harán despegar del subdesarrollo y quien sabe a lo mejor algún iluminado se hará cargo de solucionar el problema de fondo, de convertir y hacer sentir a las mayorías, como verdaderos actores del desarrollo.


Diego Benavente M.