sábado, abril 20, 2013

Educar con todos

Que tremenda lata le dio a gran parte del país, ver a su clase política enfrascarse nuevamente en un gallito político, sacrificando una vez más la educación. En lugar de estar armando un gran acuerdo nacional para ver como mejorar la educación y su calidad en un plan a 20 años, que nos evite el diente de sierra de las elecciones cada 4 años que no permite abordar los grandes temas con visión de país, se enfrascan en luchas mediático-políticas para aprovechar de establecer hitos en años electorales. En marzo del 2008 fue Yasna Provoste lo que permitió dar el puntapié inicial al desalojo a la oposición de aquel entonces y hoy se sacrifica al ministro Harald Beyer, un gran profesional e investigador, reconocido por prácticamente todos, porque la campaña electoral ya comenzó su cuenta regresiva.

Es de no creerlo, 14 ministros de educación en 23 años y 2 destituidos, por la trituradora político-legislativa, donde estas rencillas de patio de cuarta especial, dejan en evidencia el que no somos capaces de hacer bien la pega, y poder llegar a un acuerdo para tener una Educacion de calidad. Muy por el contrario todo se corren por la tangente y transitan relacionándose entre ellos en base a puros eslóganes.

Porque no puede ser posible el concordar las definiciones claves, los alcances, límites y dimensiones factibles de alcanzar en los aspectos estratégicos, de modo que permitan el adecuado entendimiento de todos los actores. Identificar, caracterizar y acotar los problemas, para luego priorizarlos según urgencia de abordaje, mayor impacto y disponibilidad de recursos, todo esto en un trabajo conjunto y consensuado.

El tema de la acusación constitucional en año electoral desprestigia nuestra política. Tal como se ha usado, bien puede servir para quebrar tendencias políticas imperantes marcando un hito o triunfo en la guerrilla politiquera, como lo sufrió la Concertacion con la acusación a la ministra Provoste, y ahora ésta se desquita con la centroderecha cobrándose venganza de la afrenta del 2008, buscando afirmar su trayectoria hacia la Moneda.

Educar con mayúscula y con calidad, requiere sin duda un cambio de mentalidad, se necesita un proceso de reingeniería total, donde se pueda invertir la pirámide. El movimiento estudiantil, donde muchos de sus dirigentes giran a cuenta de una apuesta política futura, también han dejado algunas lecciones. Una de estas es que se hace necesario  evolucionar desde el paradigma de la verticalidad, en que se acostumbra a esperar que todo llegue de arriba hacia abajo, hacia uno de horizontalidad y relaciones de pares, donde la responsabilidad principal sea de los actores de base que se apropian del tema y se involucran en su desarrollo futuro. Una educación que sea responsabilidad de todos.

Todo cambio es difícil y complejo de implementar, sobretodo cuando existe una experiencia histórica y tradicional de fuerte dependencia, con una institucionalidad nacional muy centralizada y jerarquizada. Un proceso en este sentido debe apuntar a fortalecer la base a nivel regional, para lo cual se requiere contar con alguna instancia, que aglutine y sirva de encuentro al mundo educacional: privado, público, académico, empresarial, institucional, etc. Una contraparte ciudadana y de la sociedad civil regional, que le permita ser actor importante frente al ministerio (Secreduc). Un punto de encuentro para pensar y articular la educación regional, que permita proponer líneas de desarrollo estratégico de carácter indicativo que orienten y colaboren con la educación y las escuelas. En dos palabras, una instancia que consiga ir complementando progresivamente la presencia del ministerio en las escuelas, con una visión y pertinencia desde el territorio regional.


El Libertador de Rancagua
El Centro de Talca (26 abr 2013)