viernes, octubre 17, 2014

Espiral perversa

La delicada y extrema situación que vive La Araucanía requiere de una atención integral, coordinada y de urgencia. En esto, se debe actuar concertada y articuladamente en distintos planos, más aun si se considera que se hace necesario desactivar una espiral perversa que hoy se manifiesta y crece exponencialmente, agravando el problema cada vez más.

Un par de ejemplos de los incentivos perversos, que alimentan esta espiral, corresponden a los siguientes. Cualquier tema que se introduzca a la tribuna pública asociada a la temática mapuche, como lo ha sido ahora último el tema de la consulta para la creación del Ministerio de Asuntos Indígenas y el Consejo de los Pueblos Indígenas, que siendo un tema positivo, inmediatamente provoca la reacción contraria de distintos actores, mediante el abuso de la victimización y exposición mediática, todo con el fin de poder llamar la atención sobre aquellos que se oponen y por esta vía obtener tribuna y atención mediática. Otro muy importante, es la entrega de tierras sin una conducción política única bajo la autoridad regional, a quien le corresponde conducir el proceso, el que se desnaturaliza entre otros, por el uso y abuso de la violencia como lo denunciara reciente y reiteradamente el diputado Fernando Meza. Asimismo la ausencia de referentes legitimados democráticamente, del mundo mapuche, permite la irrupción de seudo representantes arrogándose la vocería y el poder de interpelar a la sociedad buscando extremar las manifestaciones y el griterío comunicacional, con el fín de llamar la atención, pasando generalmente por sobre los liderazgos ancestrales.

Por lo tanto, para poder tener mejores resultados en una política pública que sea efectiva para lo mapuche, ésta debe intervenir en distintos planos como lo son: unidad y conducción con liderazgo, participación y representación, transparentar y acotar la entrega de Tierras, comunicar y difundir durante todo el proceso.

Entre algunas iniciativas concretas, se requiere implementar y articular Diálogos con comunidades y los distintos actores de los territorios, para recoger opiniones y extender invitación a ser actores relevantes, destacando los liderazgos tradicionales y con legitimidad democrática real y de base.

La solución muchas veces está más cerca de lo que uno cree, por eso se debe implementar o aplicar ya el Artículo 46 de la Ley Indígena que crea en cada Subdirección el Consejo Indígena, cuyos consejeros “serán nombrados mediante resolución del Subdirector Nacional oyendo a las comunidades y asociaciones indígenas con domicilio en la o las regiones que comprenda el territorio jurisdiccional de la respectiva Subdirección”. Para lo cual es posible solicitar al Servel preparar un padrón electoral étnico respectivo por comuna, todo lo cual no requiere consulta ni otra medida distinta que una resolución de la Subdirección Nacional.

También se debe implementar procedimientos y mecanismos que aseguren transparencia y transversalidad para la entrega de tierras, así como en la formulación de las definiciones estratégicas futuras.


Está más que claro que la sociedad mayoritaria no posee una estrategia o plan para enfrentar la temática que particulariza a la región. Más bien parece imperar el laissez-faire o lo que es peor, se está bajo el imperio de la estrategia, objetivos y metas  de aquellos que si tienen un plan definido y claro, en el cual usan la violencia como método para concretarlo en sus distintas etapas.

La Prensa Austral de Punta Arenas
El Centro de Talca (07 nov 2014)
Austral de Temuco (19 oct 2014)