domingo, diciembre 30, 2012

Poner las peras a 4

Es un deber ineludible de cualquier gobierno y país civilizado el poder asegurar de manera permanente el Estado de Derecho en todo su territorio, independiente de la condición geográfica y/o, sociológica que este tenga. Usando para ello las distintas unidades que la institucionalidad le provee y si no las tiene poder crearlas, de modo que siempre se pueda dar una respuesta eficiente y oportuna a los requerimientos y problemas del presente. Adicionalmente se debería también tener la capacidad de anticipar y resolver estos aspectos con decisiones regionales y locales.

Si bien el costo político de actuar en determinados lugares, ya sea por su condición de pobreza, naturaleza étnica, características sociológicas o por corresponder a un foco de atención mediática, puede ser muy alto, mucho mas alto es no hacerlo, ya que la sensación de abandono e impunidad que se genera en la gran mayoría de la población del lugar, provoca incluso que la gente tienda a abandonar la zona, con lo cual, quienes usan la violencia como herramienta, logran su objetivo.

Dilma Rouseff, gobernante socialista del PT, no hace mucho ordenó el allanamiento masivo de las favelas donde el crimen organizado se había enseñoreado, para así solucionar el grave problema de la delincuencia de Brasil con miras al Mundial de Fútbol. En materia de seguridad si no se actúa oportunamente, los costos de hacerlo se elevan exponencialmente.

La cercanía, eficiencia y pertinencia de poder intervenir como Estado, en este tipo de situaciones conflictivas que se alargan y repiten en la historia, requiere crear institucionalidad y unidades de acción rápida que le permitan a las distintas reparticiones relacionadas, articularse eficientemente, mantener presencia y conocimiento sobre el tema, así como desarrollar trabajo y análisis de inteligencia y por ende, capacidad de anticipación.


Es básico asegurar, con institucionalidad, la presencia de los medios adecuados de manera permanente en el tiempo y no solo para atacar situaciones puntuales y después abandonar el terreno. Sobretodo en temas que por su complejidad acompañan por largos períodos a los estados. El desmantelamiento de equipos que en su tiempo fueron eficaces, contribuye a retroceder décadas en el conocimiento, por la pérdida de la experticia y la información clave que se debe cuidar como hueso santo. Frente a nuestras instituciones siempre diseñadas desde el centro y para la gran urbe, amerita pensar en una Escuela Multidisciplinaria y moderna de Policía Rural y de Montaña, una Unidad de Intervención rápida, dotada con la tecnología y elementos técnicos más modernos. Asimismo una institucionalidad de integración de los distintos servicios en terreno asociados al sector rural (Indap, Municipio, etc), que acompañe con gran cercanía y se nutra del conocimiento adquirido por las demás unidades y servicios. Somos un país agrícola, forestal y turístico, donde el sentirse seguro y cómodo en lo rural es clave. Por lo tanto, se necesita institucionalidad integral y moderna que de cuenta de los problemas y requerimientos de este tipo de geografía, naturaleza y población. La empresa privada también puede apoyar con su cercanía, conocimiento del terreno y agilidad, todo lo cual permite mejorar los procesos. En resumen hay que meterle inteligencia al problema, exigir empoderamiento y decisiones regionales, para luego diseñar soluciones aterrizadas a la realidad local con los actores locales, que son los que mas conocen del tema.

El Libertador de Rancagua
Austral de Temuco (22 jul 2012)
Austral de Temuco (dic 2012)