domingo, diciembre 23, 2012

Política, todo pasando

Que se está moviendo la cosa política y cada vez más, es un hecho de la causa, el último remezón lo provocó nada menos que Felipe Kast y su movimiento Evolución Política. En una columna en un matutino capitalino este constataba que "en Chile continúan naciendo cada día niños que gozan de igualdad de derechos y que son recibidos en desigualdad de oportunidades." Pese a que se sabe que hay gente de regiones en el lote, se echa de menos, para variar alguna referencia a centrar las soluciones vía una descentralización política a concho. Puchas que habría sido distinto, si en lugar de surgir desde Santiago con un solo capitalino a la cabeza, se hubiera generado desde los distintos territorios y de manera grupal. Pareciera que la única forma de hacer política en Chile es esa, la misma de siempre dictando cátedra o mandando señales comunicacionales del Olimpo, es decir, desde la cabecera capitalina

También comienzan a ser cada vez más frecuentes las visitas de los distintos candidatos presidenciales a regiones, cada uno de ellos buscando armar su red de apoyos locales que le puedan servir para dar el salto al poder, sin embargo, cuando ganan, impera transversalmente el “si te he visto no me acuerdo”. El esquema de abordaje y de llegar a los territorios es muy similar al "mande Patrón" de antaño que sigue tan vigente como nunca, no tanto por el que manda sino por lo extremadamente sumisas que son las huestes regionales que, a lo mas, aspiran a acertarle al candidato con mayores perspectivas de ganar. Ya que si algo tienen claro, es que deben ordenarse detrás de su melga o carreta, para ayudar a llevar al candidato lo mas alto posible.

Mientras no se descentralice real y efectivamente la política, haciéndola de verdad participativa, los candidatos presidenciales seguirán surgiendo desde las encuestas por su empatía entre otros atributos blandos, mas que de la estructura partidaria, por su representatividad o legitimidad territorial o por su aporte político. Los candidatos en boga así lo ratifican, pesa más la masa capitalina influenciada fundamentalmente por la TV. Donde no manda precisamente la política, sino que campea la farándula. Las preguntas claves son: ¿así es el país que queremos construir? ¿este es el tipo de liderazgos que requiere Chile para su conducción presidencial? Bachelet subiéndose a un Mowak, en la Concertación, dio cuenta de Alvear, en unas primarias que duraron lo mismo que la lombriz en el pico del pavo. Ahora, en la vereda del frente la inquietud que se plantea es la siguiente, si el país cambio y pide mas política, ¿es posible que Allamand pueda ganar, o se mantendrá la tendencia en cuanto a una mayor prescindencia política? Ser o no ser, esa es la cuestión.


Una vez más los programas se harán como siempre, buscando líneas de acción que impacten en lo comunicacional y generalmente definidas por una elite de iluminados que, podrán saber mucho de marketing, pero de ellos, muy pocos, por no decir ninguno, conocen el país real, el de los territorios, su gente y las carencias mas sentidas. En nuestra política, está todo pasando, pero aun sin acudir a las bases. Que bonito sería que surgiera desde las regiones, un movimiento que a partir de las inquietudes de sus comunidades, pueda articular no solo una agenda programática que sirva para dar gobierno al país, sino también permitir proyectar un gran futuro como nación. Ese es mi sueño para Chile, llevarlo a la realidad depende de cada uno de nosotros, vamos por ello.

El Libertador de Rancagua
Austral de Temuco (30 dic 2012)